8.5.13

Plegaria del estudiante




¿Por qué me impones
lo que sabes
si quiero yo aprender
lo desconocido y ser fuente
en mi propio descubrimiento?
El mundo de la verdad
es mi tragedia;
tu sabiduría,mi negación;
tu conquista,mi ausencia;
tu hacer,mi destrucción.
No es la bomba lo que me mata;
el fusil hiere,mutila y acaba,
el gas envenena,aniquila y suprime,
pero la verdad
seca mi boca,
apaga mi pensamiento
y niega mi poesía,
me hace antes de ser.
No quiero la verdad,
dame lo desconocido.
Déjame negarte
al hacer mi mundo
para que yo pueda también
ser mi propia negación
y a mi vez ser negado.
¿Cómo estar en lo nuevo
sin abandonar lo presente?
No me instruyas,
déjame vivir
viviendo junto a mí;
que mi riqueza comience
donde tu acabas,
que tu muerte sea mi nacimiento.
Me dices que lo desconocido
no se puede enseñar,
yo digo que tampoco
se enseña lo conocido
y que cada hombre
hace el mundo al vivir.
Dime, que yo tejeré
sobre tu historia;
muéstrate para que yo
pueda pararme
sobre tus hombros.
Revélate para que
desde ti pueda yo ser
 y hacer lo distinto;
yo tomaré de ti 
lo superfluo, no la verdad
que mata y congela;
yo tomaré tu ignorancia
para construir mi inocencia.
¿No te das cuenta 
de que has querido
combatir la guerra
con la paz, y la paz
es la afirmación de la guerra?
¿No te das cuenta
de que has querido combatir
 la injusticia con la justicia,
y que la justicia
es la afirmación
de la miseria? 
¿No te das cuenta
de que has querido combatirla ignorancia
con la instrucción
y que la instrucción es
 la afirmación de la ignorancia
 porque destruye la creatividad?
Tu conocimiento nos muestra
 el mundo o lo niega, 
porque es la historia de tus actos,
o lo negará porque 
despertando tu imaginación 
te llevará a cambiarlo
Deja que lo nuevo sea lo nuevo 
y que el tránsito sea 
la negación del presente;
deja que lo conocido 
sea mi liberación, 
no mi esclavitud.
No es poco lo que te pido.
Tú has creído que todo ser humano
puede pensar, 
que todo ser humano puede sentir.
Tú has creído que todo ser humano
puede amar y crear.
Comprendo pues tu temor
cuando te pido que vivas
de acuerdo a tu sabiduría
y que tú respetes tus creencias;
ya no podrás predecir
la conducta de tu vecino,
tendrás que mirarlo;
ya no sabrás lo que él te dice escuchándote,
tendrás que dejar poesía en sus palabras.
El error será nuevamente posible
 en el despertar de la creatividad,
y el otro tendrá presencia.
Tú, yo y él tendremos que hacer el mundo.
La verdad perderá su imperio
 para que el ser humano tenga el suyo.
No me instruyas, vive junto a mí; 
tu fracaso es que yo sea idéntico a ti.

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